lunes, 4 de agosto de 2008

Creemos...

1) En un solo Dios, eternamente subsistente en tres personas: el Padre, el Hijo y Espíritu Santo (Dt 6.4; Mt 28.19; Mc 12.29).

2) En la inspiración verbal de la Biblia Sagrada, única regla infalible de fe normativa para la vida y el carácter cristiano (2 Tm 3.14-17).

3) En la concepción virginal de Jesús, en su muerte vicaría y expiatoria, en su resurrección corporal de entre los muertos y su ascenso victorioso a los cielos (Is 7.14; Rm 8.34 y At 1.9).

4) En la pecaminosidad del hombre que lo destituyó de la gloria de Dios, y que solamente el arrepentimiento y la fe en la obra expiatoria y redentora de Jesús Cristo es que puede restaurarlo Dios (Rm 3.23 y At 3.19).

5) En la necesidad absoluta del nuevo nacimiento por la fe en Cristo y por el poder activo de Espíritu Santo y de la Palabra de Dios, para hacer el hombre digno del Reino de los Cielos (Jo 3.3-8).

6) En el perdón de los pecados, en la salvación presente y perfecta y en la eterna justificación del alma recibidos gratuitamente de Dios por la fe en el sacrificio efectuado por Jesús Cristo en nuestro favor (At 10.43; Rm 10.13; 3.24-26 y Hb 7.25; 5.9).

7) En el bautismo bíblico efectuado por inmersión del cuerpo entero una sólo vez en aguas, en nombre del Padre, del Hijo y de Espíritu Santo, conforme determinó el Señor Jesús Cristo (Mt 28.19; Rm 6.1-6 y Cl 2.12).

8) En la necesidad y en la posibilidad que tenemos que vivir vida santa mediante la obra expiatoria y redentora de Jesús en el Calvario, a través del poder regenerador, inspirador y santificador de Espíritu Santo, que nos capacita a vivir como fieles testigos del poder de Cristo (Hb 9.14 y 1Pd 1.15).

9) En el bautismo bíblico en Espíritu Santo que nos es dato por Dios mediante la intercesión de Cristo, con la evidencia inicial de hablar en otras lenguas, conforme su gana (At 1.5; 2.4; 10.44-46; 19.1-7).

10) En la actualidad de los dones espirituales distribuidos por Espíritu Santo a la Iglesia para su edificación, conforme su soberana gana (1 Co 12.1-12).

11) En la Segunda Venida pre-milenial de Cristo, en dos fases distinguidas. Primera - invisible al mundo, para arrebatar su Iglesia fiel de la tierra, antes de la Grande Tribulación; segunda - visible y corporal, con su Iglesia glorificada, para reinar sobre el mundo durante mil años (1Ts 4.16. 17; 1Co 15.51-54; Ap 20.4; Zc 14.5 y Jd 14).

12) Que todos los cristianos comparecerán ante el Tribunal de Cristo, para recibir recompensa de sus hechos en favor de la causa de Cristo en la tierra (2Co 5.10).

13) En el juicio venidero que recompensará los fieles y condenará los infieles (Ap 20.11-15).

14) Y en la vida eterna de gozo y felicidad para los fieles y de tristeza y tormento para los infieles (Mt 25.46).